domingo, 2 de marzo de 2008

Gabriel García Marquez

El día en que lo iban a descuartizar, Severo Custodio se levanto a las 4:50 de la tarde para esperar al tren en que llegaba su esposa. Había soñado que atravesaba la chacra de papas donde se desataba un aguacero torrencial y por un instante fue infeliz en su sueño que se había convertido en pesadilla.
“Me encanta la chacra” dijo su esposa recordando aquel día mustio hace 14 años.

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